jueves, 26 de abril de 2007

Biocaricatura: Kirk Douglas


Kirk Douglas: Suegro de "Catering" Zeta Jones, la que organiza pincheos a domicilio. Antes de eso, actor de carisma en Hollywood.

Nacido en 1916, en Amsterdam (Nueva York), fue bautizado como Issur Danielovitch Demsky. Sus padres eran inmigrantes rusos, y salta a la vista que no lo disimulaban. El joven Danielovitch, siempre renegó de tal "gracieta". Para triunfar, necesitaba que su nombre entrase en la pantalla: ese era el "kirk" de la cuestión. Y se lo cambió.

El camarada Douglas, se hizo a si mismo, sin libro de instrucciones ni nada. Desechó algunas piezas que no sabía donde encajar, y tras esa experiencia, publicó un manual de autoayuda que pasó a máquina y encuadernó él mismo. De igual manera, sólo él lo leyó.

Trabajó de todo para pagarse los estudios en la American Academy of Dramatic Arts. Empezó desde abajo. Muy abajo, en el sótano, donde destilaba crecepelo de garrafón que vendía como aguardiente en la calle 82, esquina con la 63. A dos manzanas de Wall Street. Allí le cogió el "crack" del 29, el Viernes Negro de la caída de la bolsa, que casi le da de lleno. Las acciones descendían una tras otra, en formación. Sus ventas también se hundieron, obligándole a rebajar el precio del bebedizo a 2 centavos el galón. La ruina. Y trasladó su negocio: dobló la esquina, instalándose en la 63. Esquina con la 82.

Tras años de esfuerzo, y de pasar por Broadway (una tarde, volviendo de la 63), llegó al cine. Al principio le surgieron pequeños papeles, nunca mayores que el envoltorio de un "chupa-chups". Poco a poco, la cosa fue a más, y a finales de los 40, atesoraba ya varias actuaciones memorables, que le procuraron el reconocimiento de los muchachos de los billares y del lechero de su barriada.

En el 49 bordó el papel de boxeador en "El ídolo de barro" y a partir de entonces todo fue coser y cantar. Presentó varias colecciones de temporada y grabó un elepé. Ganó varios "de los grandes" (enormes como un edredón), y montó una productora: contrató a algunos de los mejores directores del momento, y se fichó de protagonista. Era un productor de carácter, y en cierta ocasión se autodespidió, tachándose de rufián y canalla. La cosa llegó a las manos. Tuvieron que separarlo de él mismo.

Fue Van Gogh en "El loco del pelo rojo", cortándose una oreja por exigencias del guión. Pero en la primera toma, fileteó la equivocada. Perfeccionista que era, repitió la escena: "esta vez no fallaré" clamó.

Kirk Douglas se casó 2 veces, y tuvo varios hijos. Michael, el de "Instinto Básico", heredó su pasión por el cine y el singular hoyuelo de la barbilla. También un tarro vacío de manteca de cacahuete con las orejas de antes, flotando en formol.

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